El debate versa sobre la naturaleza misma de un diccionario. Merriam-Webster y el Oxford English Dictionary son obras descriptivas: registran el uso atestiguado de una palabra, no lo prescriben ni juzgan su acierto. Retirar una entrada porque desagrada a aquel a quien evoca equivaldría a cambiar de oficio.
La posición de la empresa también es comprensible: impugna la descripción que la palabra transmite de sus empleos y destaca las trayectorias internas de sus empleados.
No se acudió a ningún tribunal. La palabra sigue en los diccionarios.